Recurso para padres

Un gran impacto en los niños pequeños: cómo afectan las experiencias traumáticas a los niños muy pequeños

English May 3, 2012

Los niños pequeños son seres humanos complejos que reaccionan a las situaciones de diferentes maneras dependiendo de su edad, etapa de desarrollo y temperamento. Su respuesta sensible puede ayudar a su hijo a sobrellevar los momentos difíciles.

¿En qué medida los niños pequeños se ven afectados por las experiencias y los acontecimientos que les rodean? Mucho. Esto es especialmente cierto en el caso de experiencias fuertes y emocionales como el abuso o el maltrato infantil, el presenciar discusiones intensas entre los padres o miembros de la familia, o la violencia dirigida hacia los padres o cuidadores. El encarcelamiento o la muerte de uno de los padres es, por supuesto, muy traumático para los bebés y los niños pequeños. Incluso los cambios de vida más comunes, como las separaciones de los padres debido a un divorcio o a un despliegue militar, pueden ser muy angustiosos para los niños.

Comportamientos que puede observar

Los bebés y los niños pequeños a menudo carecen de las habilidades lingüísticas necesarias para comunicar su confusión, miedo o preocupación. Sus sentimientos se expresan en gran medida a través de sus comportamientos. La siguiente lista describe algunos de los comportamientos más comunes que se observan en los niños que han tenido experiencias traumáticas:

  • Mayor aferramiento
  • Aumento del llanto y mayor dificultad para consolar.
  • Miedo mayor de lo habitual a la separación de los padres o de los cuidadores de confianza.
  • Más retraído, callado y más difícil de participar en el juego o la interacción.
  • Se frustra más fácilmente y es más difícil de consolar y calmar.
  • Menos alegre o feliz. Puede parecer que tiene una expresión “plana”. Los bebés pueden tener una expresión de preocupación o “hiperalerta”.
  • Aumento del comportamiento agresivo (pegar, morder, empujar, etc.)
  • Cambios en los patrones de sueño, alimentación y aseo. Por ejemplo, los niños pequeños pueden tener más accidentes en el orinal. Los bebés pueden despertarse con frecuencia por la noche. * Los niños pueden comer más o menos de lo habitual.
  • Los niños pequeños pueden “representar” sucesos que les asustan.
  • Los niños pueden retomar comportamientos anteriores; por ejemplo, un niño pequeño puede volver a chuparse el dedo.

Cómo ayudar a su hijo a sobrellevar la situación

He aquí algunas estrategias de cuidado que puede utilizar para ayudar a su pequeño a sentirse de nuevo seguro y protegido.

1. Mantenga las rutinas habituales de su hijo.

Realizar las mismas actividades más o menos a la misma hora cada día lo ayuda a sentirse seguro y le hace saber que puede confiar en usted.

2. Observe los estados emocionales de su hijo y proporciónele palabras para explicar cómo se siente.

Parecías asustado cuando el perro empezó a ladrar. Esto ayuda a los niños a iniciar el proceso de comprensión de sus sentimientos, aunque aún no tengan edad para hablar. Ignorar los sentimientos no hace que desaparezcan. Cuando le enseña a su hijo las palabras para describir sus sentimientos, le ayuda a darles sentido.

3. Ofrezca a su hijo formas seguras de expresar sus sentimientos.

Los dibujos, los juegos de simulación y la narración de sus propias historias son formas estupendas para que los niños pequeños expresen y trabajen sus sentimientos difíciles. Por ejemplo, un niño cuyo padre o madre está ausente debido a un despliegue militar puede jugar mucho a fingir que una figura de acción o un animal de peluche ha perdido a un ser querido. La lectura de libros infantiles que traten sobre el tipo de experiencias por las que está pasando su hijo también puede ser muy útil.

4. Sea paciente y mantenga la calma cuando su hijo se muestre pegajoso, quejoso o agresivo.

Ofrezca más abrazos y cuidados a un niño que necesita estar cerca de usted. Para un niño pequeño quejumbroso, modifique el tipo de voz que le gustaría que utilizara: “No te entiendo. ¿Puedes usar tu voz de niño grande?” Y para un niño agresivo, establezca límites claros y adecuados a su edad: no golpear. Golpear hace daño. Luego, rediríjalo a otra actividad: Tomás está jugando con el camión. Aquí tienes un coche para que juegues con él.

5. Responda a las preguntas de su hijo según su nivel de comprensión.

Sí, tu papá y tu mamá van a estar fuera durante un tiempo. Mamá y papá te quieren, pero ahora no pueden cuidar de ti. Yo estoy aquí para ti y te cuidaré. Te quiero mucho.

6. Diviértanse juntos.

Una parte importante de la infancia es compartir experiencias divertidas con las personas que quieres. Así que ríanse y hagan el tonto juntos. Compartan sus historias y canciones favoritas. Paseen y disfruten de nuevos descubrimientos. Acurrúquense juntos antes de dormir. Planifique salidas especiales al parque o al zoológico. Hagan juntos cosas que les hagan sentir bien.

7. Sepa cuándo debe pedir ayuda.

Si el comportamiento de su hijo le dificulta la exploración, el aprendizaje y la conexión con los demás, es el momento de acudir a un proveedor de atención médica o a un especialista en desarrollo infantil que pueda ayudarlo en este difícil momento.


Este recurso fue adaptado de Levine, K. (2003). Little listeners in an uncertain world: Coping strategies for you and your child during deployment or when a crisis occurs. Washington, DC: ZERO TO THREE.