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Cómo ayudar a los bebés a conciliar el sueño por si solos: Lo que dicen los estudios

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Los padres reciben consejos (¡Y críticas!) de todos lados, sobre todo cuando se trata del sueño. Todos tienen algo que decir. Pero ¿qué es lo realmente conocemos, en base a los estudios? Empecemos por el principio.

Por Rebecca Parlakian, MA, Ed.

Los patrones de sueño: Solo los hechos

La mayoría de los bebés no empiezan a dar muestras de tener un patrón de sueño regular (“despierto de día, dormido en la noche”) sino hasta los 4 meses de vida[1] Por esta razón, recomendamos que espere por lo menos hasta que su bebé cumpla los 4 meses antes de comenzar a enseñarle cómo conciliar el sueño por sí solo.

Siempre consulte a su proveedor de salud antes de enseñarle a dormir por si solo a su bebé o si su bebé tiene necesidades de cuidado de salud especiales.

Los adultos también necesitan dormir

Casi todos los padres primerizos se sienten cansados. Los padres que padecen de falta de sueño por semanas y meses tienen más probabilidad de reportar sentirse estresados, intranquilos o deprimidos.[2] La falta de sueño también puede contribuir a que sea más difícil superar los sentimientos y desafíos cotidianos,[3] como por ejemplo calmar a los bebés cuando están molestos.

Llorar o no llorar

El llanto es una forma normal como los bebés se calman a la hora de dormir. Hay muchas formas de ayudar a los bebés para que aprendan dormir por si solos. Depende de los padres qué método para conciliar el sueño les dará mejor resultado a su bebé y la familia. Dado que los bebés aprenden mediante las rutinas, es importante que los padres escojan el método que puedan utilizar regularmente, uno que no los agotará.

¿Qué significa “dejarlo llorar”?

Hay distintos modos de pensar sobre cómo ayudar a los bebés a que se duerman por sí solos.

  • Espera progresiva (comúnmente conocido como el “método Ferber”) es cuando después de la rutina de la hora de dormir (el baño, leer un libro, etc.) los padres acuestan al bebé y lo dejan solo, aunque llore. Los padres se cercioran de que el bebé esté bien y prolongan la espera para entrar a la habitación, comenzando a los 2 minutos y así, sucesivamente, hasta los 30 minutos. (Los expertos recomiendan que los padres no tomen en brazos al bebé ni le hablen cuando entren en la habitación del bebé). Esta rutina se repite hasta que el bebé se quede dormido por si solo.

  • Retraso de la hora de irse a dormir: Los padres retrasan la hora de irse a dormir del bebé, de 10 a 15 minutos cada noche hasta que el bebé esté cansado a la hora de acostarlo. Cuando el bebé llegue al punto en que se queda dormido en cuanto se le acuesta, esa hora se convierte en la “hora de dormir”.

¿Qué dicen los estudios?

  • Tanto la espera progresiva como el retraso de la hora de irse a dormir ayudó a los bebés a quedarse dormidos más rápidamente, en comparación con los bebés cuyos padres recibieron información sobre el sueño infantil (pero no métodos específicos).[4]
  • Las madres que utilizaron la espera progresiva o el retraso de la hora de irse a dormir mostraron menos estrés que las madres que solo recibieron información sobre el sueño, pero no los métodos.[5]
  • Las familias que utilizaron el método de la espera progresiva también encontraron que era menos probable que sus bebés se despertaran durante la noche.[6]
  • La elección de un método u otro para la hora de irse a dormir no influye en los vínculos del bebé con sus padres.[7] Los padres no dañan los vínculos con sus bebés cuando utilizan el método de la espera progresiva.

¿Cuál es la conclusión?

Aprender a conciliar el sueño es una nueva habilidad para los bebés. Con frecuencia, quejarse y llorar es algo común del aprendizaje en la infancia. Los períodos cortos de llanto ayudan a los bebés a aprender a calmarse, dormir y dominar la habilidad de conciliar el sueño.

Algunos bebés tienen mayor dificultad que otros para aprender a conciliar el sueño por sí solos. Para los padres primerizos, las dificultades del sueño probablemente sea uno de los aspectos más difíciles de la crianza.

Si los bebés reciben afecto y atención constante a lo largo del día, enseñarles a dormir por sí solos no perjudica a su cerebro en desarrollo ni a los vínculos afectivos con sus padres.

Notas

[1] Sheldon, S. H. (2014). Development of sleep in infants and children. In S. H. Sheldon, R. Ferber, M. H. Kryger, & D. Gozal (Eds.), Principles and practice of pediatric sleep medicine (2nd ed.), pp. 17–23. Elsevier Saunders.

[2] Etherton, H., Blunden, S., & Hauck, Y. (2016). Discussion of extinction-based behavioral sleep interventions for young children and reasons why parents may find them difficult. Journal of Clinical Sleep Medicine, 12(11), 1535–1543. doi:10.5664/jcsm.6284

[3] Ibid.

[4] Gradisar, M., Jackson, K., Spurrier, N. J., Gibson, J., Whitham, J., Williams, A. S., …Kennaway, D. J. (2016). Behavioral interventions for infant sleep problems: A randomized controlled trial. Pediatrics, 137(6). Retrieved from https://pediatrics.aappublications.org/content/137/6/e20151486

[5] Ibid.

[6] Ibid.

[7] Price, A. M. H., Wake, M., Ukoumunne, O. C., Hiscock, H. (2012). Five-year follow-up of harms and benefits of behavioral infant sleep intervention: Randomized trial. Pediatrics, 130(4).

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