En sintonía con el temperamento

Cada niño nace con su propia manera individual de enfocar el mundo, que se conoce también como “temperamento”.

El temperamento da forma al comportamiento y el desarrollo de un niño de maneras significativas, de modo que el entender el temperamento de un niño es muy importante para nutrir su desarrollo sano. Por ejemplo, si usted sabe que un niño tiene dificultades con los cambios, usted puede anticipar y comprender por qué la hora de dejarlo en la mañana es tan difícil para él. Usted podría hablar con sus padres, o uno de ellos, sobre las maneras que pueden hacer que este ritual sea más fácil. Por ejemplo, su madre podría crear una rutina de despedida (como una canción especial y un abrazo) que sea especialmente consoladora para su hijo.

Los niños se pueden adaptar

El comportamiento y el temperamento de un niño se forman por medio de sus experiencias, incluidas sus interacciones con usted. Por ejemplo, los niños que no entran en confianza rápidamente con nuevas personas y experiencias pueden sentirse más cómodos en estas situaciones cuando sus padres y proveedores de cuidado los ayudan lenta y sensiblemente a adaptarse.

No hay temperamento que sea correcto o equivocado, ni mejor o peor

El temperamento no es algo que un niño escoge ni algo que los padres pueden crear en su hijo. Es muy importante para los niños ser aceptados por lo que son. No obstante, es cierto que algunos temperamentos son más fáciles de manejar que otros. Puede ser más difícil calmar a un niño intenso y reactivo que a un niño más tranquilo; un niño que es muy tímido y no entra en confianza con facilidad puede necesitar más tiempo y apoyo para sentirse cómodo al juntarse con un grupo de niños.

Recuerde que el objetivo no es cambiar al niño, sino ayudarlo a crecer sano mediante el desarrollo de sus puntos fuertes y proporcionándole apoyo cuando lo necesita. Al observar y aprender de cada niño usted puede comenzar a ayudarle a adaptarse, aprender y sentirse más confiado en el mundo.

Características de los temperamentos

Hay cinco principales características de temperamentos, que son:

  • Intensidad y reactividad emocionales
  • Nivel de actividad
  • Sociabilidad
  • Hacer frente a los cambios
  • Tolerancia de las frustraciones

Características de los temperamentos